Universidad Nacional Abierta y a Distancia.
Innovación Social y Transformación Territorial desde la UNAD
Como institución miembro de la RUPIV, la Universidad Nacional Abierta y a Distancia impulsa iniciativas que fortalecen el desarrollo social, ambiental y comunitario en diversos territorios del país. A través de proyectos que integran investigación, articulación interinstitucional y compromiso con las comunidades, la UNAD contribuye a construir oportunidades, cerrar brechas y promover la paz territorial.
Uno de estos procesos es Acordes de Paz, una iniciativa desarrollada en alianza con la ONG internacional COSPE y las fundaciones Herencia y Palma Chonta. El proyecto trabaja en Cali, Buenaventura y Quibdó con más de 600 actores, fortaleciendo a organizaciones de la sociedad civil y a emprendimientos socioculturales mediante diagnósticos, laboratorios sociales con enfoque diferencial, asistencia técnica, estrategias comerciales y la implementación de una plataforma digital que amplía sus oportunidades económicas y territoriales.
Desde el semillero de investigación agroambiental se desarrolla otro proyecto de alto impacto: la biotransformación de residuos vegetales mediante larvas de mosca soldado negra. Esta iniciativa promueve la revalorización de residuos, la mitigación de la contaminación y la creación de un acondicionador orgánico con potencial de ser comercializado. Sus avances han sido compartidos en escenarios académicos y han permitido transferir conocimiento a comunidades rurales interesadas en prácticas agrícolas sostenibles.
Asimismo, en Ricaurte, Nariño, se lidera un proceso de educación popular y fortalecimiento comunitario a través del Diplomado en Economías Populares y Paz Territorial. Gracias a un convenio con la Alcaldía, mujeres y agricultores desarrollan proyectos transformadores centrados en la agroecología, la agregación de valor y el aprovechamiento de residuos sólidos. Estos esfuerzos se complementan con apoyo técnico, financiación inicial y la conformación de equipos territoriales que consolidan liderazgos, recuperan la memoria colectiva y dinamizan economías locales.
Cada una de estas iniciativas demuestra que la investigación y la educación, cuando se construyen desde los territorios y en articulación con sus comunidades, pueden generar sostenibilidad, equidad y escenarios duraderos de paz.